jueves, 24 de diciembre de 2015

Tres veces

Ni dos, ni cuatro...tres veces.
Es un método que utilizan a menudo en los anuncios de televisión. Repetir tres veces la misma idea en un corto período de tiempo. 
La primera vez puede que ni la oigas, la segunda quizá no la entiendas pero, la tercera vez que la escuches, esa será la que te llegue. En ese momento, tu subconsciente la memorizará por completo y la asimilará como verdadera...
Alguien me agarró del brazo arrancándome de mis pensamientos.
-¡Tenemos que hablar!
Le dije que me soltara pero él me sujetó aún con más fuerza.
-¡Hemos terminado!¡No tenemos nada de qué hablar!
Sacó una navaja y me la clavó en el estómago, gritando:
-¡Estás muerta! ¡Muerta, me oyes! ¡Muer...!
Mientras me derrumbaba, en lugar de intentar taponar la herida, me tapé los oídos. Pensé que si conseguía no escucharla por tercera vez, aquella idea no se grabaría en mi cerebro como una irremediable certeza.
Me quedé en aquel callejón en compañía de mis sombras repitiéndome a mí misma: Vivirás, vivirás...




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