jueves, 24 de diciembre de 2015

Pesadilla


Dejé a Angela y al bebé y me dispuse a preparar la cena.
Cuando volví al salón la encontré subida al balcón con el niño en brazos.
-lo siento -dijo
y se arrojó al vacío.
Sabía que no podía estar ocurriendo,
sabía que sólo era una maldita pesadilla.
Hacía meses que habían muerto
pero yo, no era capaz de despertar.




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